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Mejoramiento del sistema mundial de refugiados

23 de Septiembre de 2019
Russell Watkins/UK Department for International Development

Desde Siria hasta Venezuela, pasando por África y las Islas del Pacífico, más personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares en la actualidad que durante la Segunda Guerra Mundial. Más de 68 millones de personas viven como refugiados, como desplazados internos dentro de sus países o en busca de asilo. Estos migrantes padecen grandes dificultades para escapar de la violencia, la persecución, las carencias económicas y los desastres naturales.

Puntos destacados de la investigación

  • Se están investigando los factores que llevan al desplazamiento de mujeres y niños en Guatemala y el sur de México, y los riesgos que enfrentan al convertirse en migrantes.
  • Un proyecto de aprendizaje digital en el Líbano trabaja en el pensamiento crítico y la resolución de problemas mientras promueve la colaboración entre estudiantes de poblaciones desplazadas y comunidades anfitrionas.
  • Un instituto del Líbano se está especializando en la atención médica en relación con los refugiados y las zonas de conflicto para hallar soluciones a las dificultades de los desplazados.

TEl Consejo Mundial para los Refugiados (CMR), que agrupa a líderes, profesionales e innovadores de todo el mundo para promover la cooperación internacional y la distribución de responsabilidades por los refugiados, fue creado por el Centro para la Innovación de la Gobernanza Internacional (CIGI) en mayo de 2017. En el informe elaborado por este organismo, A Call to Action: Transforming the Global Refugee System, se afirma que la cantidad de migrantes ha superado la capacidad del sistema internacional existente. En él, se ofrece una serie de recomendaciones concretas orientadas a desencadenar la acción global y establecer mecanismos para prevenir el desplazamiento forzado de las personas en todo el mundo, así como responder ante la situación. Estos llamados a la acción señalan la necesidad de rendición de cuentas, distribución de responsabilidades, financiación sólida, gobernanza, asistencia amplia, tecnología y protección para los desplazados internos.

 

En un evento coorganizado por el IDRC y CIGI, que tuvo lugar el 10 de abril de 2019, el presidente del CMR, Lloyd Axworthy, remarcó que, con la publicación del informe, el desafío consiste en llevar sus propuestas a la acción y poner en práctica sus recomendaciones. El IDRC se enorgullece de apoyar el trabajo del CRM y de otras investigaciones que se alinean con los llamados a la acción del Consejo. A continuación, se presentan algunos ejemplos de esas investigaciones.

Abordaje de la violencia sexual contra mujeres migrantes en América Central

Decenas de miles de mujeres y menores no acompañadas se encuentran entre los migrantes que escapan de la violencia y de las penurias económicas en América Central. Algunos cálculos muestran que, al viajar hacia México y la frontera con los Estados Unidos, seis de cada diez de estas mujeres y niñas sufren hechos de violencia sexual. Las personas desplazadas son particularmente vulnerables a la violencia perpetrada por autoridades gubernamentales y delincuentes, y también por sus parejas.

Dado que los mecanismos para denunciar ataques son de difícil acceso o no existen y las víctimas suelen sufrir amenazas e intimidaciones para que no hablen, no se dispone de mucha información acerca de este tema. El IDRC apoya investigaciones que llevan adelante el Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial, el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova y Voces Mesoamericanas para obtener evidencia sobre los factores que llevan al desplazamiento de mujeres y niños en Guatemala y el sur de México, y sobre los riesgos que enfrentan una vez que se convierten en migrantes.

Citando este proyecto respaldado por el IDRC, el informe del CRM llama a tomar medidas para prevenir la explotación sexual y el abuso como parte de la necesidad de rendir cuentas ante refugiados, desplazados internos y comunidades anfitrionas. Los datos que produce la investigación sobre las circunstancias que contribuyen a la victimización permitirán identificar prácticas y formular políticas que protejan los derechos y la seguridad de las mujeres migrantes centroamericanas.

Oportunidades innovadoras de aprendizaje para refugiados sirios

El informe del CMR hace un llamamiento al uso de la tecnología para mejorar la contención de refugiados y desplazados internos. En él, se destaca otro caso que ha contado con el apoyo del IDRC, esta vez en Siria.

El conflicto sirio ha desplazado a millones de personas, entre ellas, cientos de miles de niños. En Jordania y El Líbano, más de 300 000 niños se ven impedidos de asistir a la escuela, mientras que quienes pueden ir a clase se han visto afectados por la afluencia masiva de refugiados sirios, que ha sometido a los sistemas educativos de los países anfitriones a una enorme presión. El espacio de las aulas, la capacidad docente y los recursos educativos son insuficientes para hacer frente a la demanda. La falta de oportunidades educativas y de formación puede derivar en malas perspectivas económicas y sociales para la mayoría de los niños sirios desplazados, así como incrementar las probabilidades de conflicto e inestabilidad social en los países anfitriones.

En 2016, el IDRC y la International Education Association lanzaron el proyecto Innovación en Aprendizaje Digital Coder-Maker en 41 escuelas públicas de El Líbano. El proyecto usa la tecnología para mejorar el acceso a oportunidades de aprendizaje de calidad, tanto para refugiados sirios como para las comunidades anfitrionas. A través de Coder-Maker, los estudiantes aprenden pensamiento de diseño y programación informática para resolver problemas de la vida real. Por ejemplo, un equipo de estudiantes diseñó, programó e instaló semáforos para mejorar el tránsito local. Un aspecto importante del programa es que, además de enseñar resolución de problemas, pensamiento crítico y trabajo en equipo, el proyecto promueve el aprendizaje social y la colaboración entre estudiantes libaneses y refugiados.

Mejora del acceso a la atención médica para personas desplazadas

El informe del CMR también exhorta a las organizaciones regionales a que intercedan más para aliviar las dificultades de los refugiados. El Instituto de Salud Mundial de la Universidad Americana de Beirut se ocupa de problemas sanitarios relacionados con los refugiados y las zonas de conflicto, como el acceso a la atención médica básica, desde 2017. Con el apoyo del IDRC, el Instituto está elaborando recursos y llevando a cabo investigaciones a fin de construir las capacidades que se necesitan para cubrir las necesidades médicas de los desplazados y los países anfitriones en Medio Oriente.

En el contexto de la guerra en Siria, el Programa de Salud para Refugiados examina el impacto que tienen los conflictos prolongados sobre la salud y el bienestar. El programa ya ha redactado una reseña de orientación con recomendaciones para mitigar los obstáculos que impiden que los profesionales médicos sirios desplazados trabajen de manera legítima en El Líbano, donde su experiencia desaprovechada es muy necesaria. 

Otro proyecto del Instituto de Salud Mundial está desarrollando un registro médico personal electrónico móvil para los refugiados sirios que han perdido su importante información sanitaria en medio del caos y la destrucción de la guerra.

En las próximas décadas, el impacto del cambio climático, además de los conflictos y las persecuciones, aumentarán la cantidad de refugiados, desplazados internos y solicitantes de asilo en todo el mundo. Las iniciativas de investigación innovadoras, como los proyectos financiados por el IDRC que se mencionan en este artículo, son fundamentales para transformar el sistema global de refugiados, de modo tal que este pueda contener a la creciente cantidad de personas desplazadas y mejorar sus circunstancias.

Vea el video breve del CMR Soluciones concretas para transformar el sistema global de refugiados

Vea el avance y el evento completo del 10 de abril de 2019 sobre el informe del CMR.

 

From Syria to Venezuela, Africa to the Pacific Islands, more people have been forcibly displaced from their homes now than at any time since World War II. Upwards of 68 million people are either living as refugees, displaced internally within their country, or seeking asylum. These migrants endure great hardship to escape violence, persecution, economic deprivation, and natural disasters.

Research highlights

  • Research is gathering evidence on the factors that lead to the displacement of women and children in Guatemala and southern Mexico, and the risks they face once they become migrants.
  • A digital learning project in Lebanon is developing critical thinking and problem solving while promoting collaboration among students from displaced populations and host communities.
  • An institute in Lebanon is specializing in healthcare issues related to refugees and conflict zones to find solutions to the challenges of displacement.

The World Refugee Council (WRC), which brings thought leaders, practitioners, and innovators from around the world together to further international cooperation and responsibility-sharing for refugees, was created by the Centre for International Governance Innovation (CIGI) in May 2017. Their report, A Call to Action: Transforming the Global Refugee System, declares that the number of migrants has grown beyond the capacity of the existing international system. It offers a series of concrete recommendations intended to spark global action and put mechanisms in place to prevent and respond to the forced displacement of people globally. These specific calls for action address the need for accountability, shared responsibility, solid financing, governance, broad-based support, technology, and protection for internally displaced people (IDPs).

At an IDRC and CIGI co-hosted event on April 10, 2019, WRC Chair Lloyd Axworthy emphasized that with the launch of the report, the challenge is to turn it into an action agenda and put the recommendations into practice. IDRC is proud to support the work of the WRC and other research that aligns with and furthers the council’s calls to action. The following are just a few examples of this research.

Addressing sexual violence against migrant women in Central America

Tens of thousands of women and unaccompanied minors are among the migrants escaping violence and economic hardship in Central America. Estimates show that as they make their way north to Mexico and the US border, six in 10 of these women and girls become victims of sexual violence. Displaced people are particularly vulnerable to violence perpetrated by government authorities and criminals, as well as their intimate partners.

Because mechanisms for reporting attacks are difficult to access (or nonexistent) and the victims are often threatened and intimidated into silence, there is little information available about the situation. IDRC is supporting research by Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial, Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, and Voces Mesoamericanas to gather evidence on the factors that lead to the displacement of women and children in Guatemala and southern Mexico and the risks they face once they become migrants.

Citing this IDRC-supported project, the WRC report calls for measures to prevent sexual exploitation and abuse as part of the need for accountability to refugees, IDPs, and host communities. The data the research is generating about the circumstances that contribute to victimization will help to identify practices and inform policy that will protect the rights and safety of Central American migrant women.

Providing innovative learning opportunities for Syrian refugees

The WRC report calls for using technology to enhance support to refugees and IDPs. This highlights another IDRC-supported example in Syria.

The Syrian conflict has displaced millions of people, including hundreds of thousands of children. In Jordan and Lebanon, more than 300,000 children are unable to attend school. For those who do, the mass influx of Syrian refugees has placed enormous strain on the educational systems of the host countries. Classroom space, teaching capacity, and educational resources are insufficient to meet demand. The lack of educational and training opportunities could lead to poor economic and social prospects for the majority of displaced Syrian children and increase the likelihood of conflict and social instability within the host countries.

In 2016, IDRC and the International Education Association launched the Coder-Maker Digital Learning Innovation project in 41 public schools in Lebanon. The project uses technology to improve access to quality learning opportunities for both Syrian refugees and host communities. Through Coder-Maker, students learn design thinking and computer programming to solve real-life problems. For example, one student team designed, coded, and installed traffic lights to improve local traffic flow. Importantly, in addition to teaching problem solving, critical thinking, and teamwork, the project fosters social learning and collaboration among Lebanese and refugee students.

Improving access to healthcare for displaced people

The WRC report also calls for enhancing the role of regional organizations in alleviating the plight of refugees. The Global Health Institute at the American University of Beirut has been addressing healthcare issues related to refugees and conflict zones, such as access to basic medical care, since 2017. With the support of IDRC, the Institute is developing resources and conducting research to help build the capacity necessary to meet the medical needs of displaced people and host countries in the Middle East.

In the context of the war in Syria, the Refugee Health Program is examining the impact that protracted conflicts have on health and well-being. The program has already authored a policy brief with recommendations to alleviate barriers that hinder displaced Syrian medical professionals from working legitimately in Lebanon, where there is a great need for their underused expertise.  

Another Global Health Institute project is developing a mobile electronic personal health record for Syrian refugees who have lost their important health information amid the chaos and destruction of war.

In the decades ahead, the impact of climate change, in addition to conflict and persecution, will increase the numbers of refugees, IDPs, and asylum seekers around the world. Innovative research initiatives, such as the IDRC-supported research highlighted here, are critical to transforming the global refugee system so that it can meet the growing demand of displaced people and improve their circumstances.

Watch WRC’s short video Concrete solutions to transform the global refugee system

Watch the trailer and the full April 10, 2019 event on the WRC report.