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Identificación: 85061
Creado: 2005-07-18 16:26
Modificado: 2007-03-25 23:50
Refreshed: 2010-03-16 09:07

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18. Replanteando el Desarrollo, la Difusión y Adopción de Tecnologías Agrícolas
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Rob Cramb

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Comprender los procesos que conducen a los pequeños agricultores a adoptar nuevas tecnologías es importante para planificar y ejecutar exitosamente programas de investigación y extensión. A un cierto nivel, varios factores de explotación agropecuaria y doméstica están asociados típicamente con dicha adopción, tales como:

  • edad, educación y características personales del jefe del hogar

  • tamaño, ubicación y tenencia de la finca

  • disponibilidad de dinero en efectivo o créditos para la inversión agrícola

  • acceso a mercados para los productos agrícolas; etc.

Sin embargo, en el ámbito comunal y más allá, surgen con frecuencia temas más interesantes y significativos: ¿Por qué en una comunidad se da una adopción generalizada y no en otra, ubicada en el mismo ámbito geográfico? ¿Por qué un proyecto conduce a una adopción aparentemente exitosa, pero otro, que sigue los mismos procedimientos y promueve las mismas tecnologías, falla en sus resultados? Las respuestas a estas preguntas probablemente sirvan para conseguir un desarrollo agrícola más extenso.

Adaptado de:
Cramb, R.A. 2003. Procesos que afectan la adopción exitosa de nuevas tecnologías por los pequeños agricultores. En Hacker, B. (ed). Trabajando con agricultores: La Clave para la Adopción de Tecnologías de Forraje, pp.11-22.
Procedimientos de ACIAR Nº 95. Canberra: Centro Australiano de Investigaciones Agrícolas Internacionales.

Este documento se enfoca en los factores de orden mayor que afectan la adopción exitosa de tecnologías. Originada en la "perspectiva adaptada al actor" de la sociología rural, se argumenta que los ejemplos de adopción exitosa a alto nivel son consecuencia de una compleja conjunción de personas y eventos, con resultados que pueden no haber sido previstos desde el principio. Desde esta perspectiva, los proyectos y programas de investigación y extensión se consideran como escenarios en los cuales los actores sociales –líderes de la comunidad, agricultores, investigadores (locales e internacionales), funcionarios de ayuda, agentes municipales, extensionistas y comerciantes– persiguen sus propios objetivos y estrategias a corto y largo plazo. Con este fin, maniobran, negocian, organizan, cooperan, participan, fuerzan, dificultan, forman coaliciones, adoptan, adaptan y rechazan, todo dentro de un contexto geográfico e histórico específico.

Fuera de este proceso, la tecnología mejorada puede desarrollarse, difundirse e incorporarse en los sistemas de explotación agrícola, y muchos de los actores pueden obtener una mejor situación. Sin embargo, no hay nada predeterminado acerca de este resultado. En consecuencia, se necesita un enfoque detallado, casi de historia clínica para comprender y explicar los modelos de éxito que han logrado cambios técnicos beneficiosos.

Usando una perspectiva adaptada al actor, se examinan los procesos incluidos en el desarrollo, difusión y adopción de las tecnologías agrícolas. La riqueza de este enfoque se ilustra con un estudio de caso de un proyecto de secano en Filipinas.

Desarrollo de Tecnologías

En el criterio convencional o "fuente principal" de la investigación y el desarrollo agrícola, la tecnología emana de actividades "aguas arriba" del sistema de investigación formal y es adaptada por la investigación "aguas abajo" hasta que está lista para ser difundida entre los agricultores. Algunas personas en lugar de usar una analogía hidrológica, recurren a la economía doméstica: tecnología un cuarto-horneada (especulativa), medio-horneada (preliminar) y completamente horneada (desarrollada). Otros se han referido al desarrollo experimental, prototípico y de técnicas disponibles. Todas estas analogías implican un proceso lineal de desarrollo y difusión de tecnologías, que culmina en la adopción de nuevas tecnologías por los agricultores.

En la práctica, sin embargo, las innovaciones agrícolas se derivan no sólo de los laboratorios y estaciones de investigación de los centros nacionales e internacionales sino de múltiples fuentes. Dichas fuentes incluyen agricultores preocupados por la investigación, profesionales de investigación innovadora a nivel local, administradores interesados en la investigación, organizaciones no gubernamentales (ONGs), empresas privadas y organismos de extensión. En el modelo de "fuentes múltiples", la tecnología consta de muchos componentes antiguos y nuevos. Evoluciona y se modifica continuamente con el transcurso del tiempo. En consecuencia, en contraposición a la transferencia de tecnología, no hay ninguna progresión específica, unidireccional de la investigación a la extensión y a la adopción.

En realidad, la adaptación de tecnologías no puede separarse de la adopción de tecnologías. Ambas se entrelazan, porque la adaptación de una tecnología ocurre con frecuencia en el proceso de implementación en finca (un fenómeno denominado a veces "reinvención"). En efecto, tal adaptación es la norma, resultado de un proceso de "experimentación de los agricultores" en curso. Esta experimentación no se limita a unos pocos agricultores orientados a la investigación, sino que es el proceso por el cual casi todos los agricultores incorporan la tecnología en sus sistemas agrícolas. La tecnología suministrada por el sistema formal de investigación y extensión, se convierte así en "materia prima" para la experimentación de los agricultores. En otras palabras, la tecnología sólo se desarrolla o adapta plenamente como parte de un sistema de explotación agrícola operativo y específico.

Por lo tanto, desde una perspectiva orientada al actor, el desarrollo de tecnologías es un proceso complejo, multitrenzado y multidireccional, que incluye muchos otros actores además de los científicos del sistema de investigación formal. Asimismo, la aparición de una tecnología particular depende no sólo de sus méritos científicos sino también de las acciones de las "coaliciones de desarrollo" o de grupos sueltos de actores que combinan sus recursos para empujar el cambio técnico por determinado sendero. En consecuencia, mientras es apropiado evaluar una tecnología en sí misma, el resultado a menudo conduce a una comprensión incompleta de lo que impulsa el éxito en el desarrollo de la tecnología. Ello incluye de manera característica la formación de redes, su promoción y defensa, cabildeos y otras actividades que puede llamarse de "construcción de coaliciones". Estas actividades son a menudo excluidas de los informes convencionales del desarrollo de tecnologías.

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Difusión de Tecnologías

La teoría de la extensión convencional, basada en el modelo de la fuente central de desarrollo y difusión de tecnologías, examina el rol de las diversas medidas organizacionales y de las técnicas de comunicación para persuadir a los agricultores a adoptar la tecnología recomendada. El Sistema de Capacitación y Visitas, promovido ampliamente por el Banco Mundial en los años setenta y ochenta, ejemplifica este enfoque. El criterio de "transferencia de tecnología" se ha reemplazado (por lo menos en la teoría, aunque no ampliamente en la práctica) por metodologías más participativas y comunitarias, reflejadas en los enfoques actualmente de moda: Diagnóstico Rural Participativo (DRP), Investigación Participativa con los Agricultores (IPA) o, el más general, Aprendizaje y Acción Participativos (AAP).

Tales metodologías participativas han sido incorporadas en los manuales de los organismos de desarrollo y en los cursos de capacitación en todo el mundo. Recientemente, una serie de pautas para el desarrollo de cuencas producido por el Ministerio de Desarrollo Rural de un país asiático estableció que el personal de los proyectos debe capacitarse en herramientas y técnicas de gestión de proyectos, métodos de DRP, organización comunitaria y otros procedimientos administrativos y contables. Tales afirmaciones sugieren un cumplimiento rígido, de arriba hacia abajo de los procedimientos "participativos".

Aunque el aval institucional de los enfoques participativos innovadores es recibido con beneplácito, preocupa que el interés en los métodos (descrito como una "mentalidad manual"), y su institucionalización tanto dentro del gobierno como dentro de los organismos no gubernamentales, conduzcan a expectativas poco realistas sobre su eficacia general. Esto puede desviar la atención de otros requisitos complejos que sí son necesarios para el éxito de los proyectos de investigación y extensión.

Las intervenciones para el desarrollo rural, como los proyectos de extensión agrícola, incluyen una variedad de actores sociales con diversas historias y agendas de las propias comunidades rurales y de otros ámbitos. En consecuencia, un proyecto de intervención debe reconocerse como parte de un proceso social en curso, continuamente renegociado, y no simplemente como la ejecución de un plan de acción preespecificado y con resultados esperados. Es más, cualquier actividad de difusión de tecnologías tiene lugar en un contexto histórico, político, económico, agroclimático e institucional específico. La influencia de estos factores contextuales puede ser crucial para determinar los resultados de un proyecto de extensión particular.

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Adopción de Tecnologías

La investigación convencional sobre la adopción de nuevas tecnologías por parte de los agricultores explica el proceso de adopción-decisión y de tiempo (temprano o tarde) fundamentalmente en términos de las percepciones y características inherentes de quienes toman decisiones políticas con los "innovadores", por un lado, y con los "rezagados" por el otro. Sin embargo, la toma de decisiones del agricultor es, en general, más compleja de lo que esto implica. Los agricultores tienen múltiples objetivos entre los que se incluyen la seguridad alimentaria, adecuados ingresos en efectivo, un activo seguro o un recurso de base y seguridad social.

Para conseguir dichos objetivos, los agricultores seleccionan sus "estrategias de sobrevivencia" con los recursos que disponen. Tanto los objetivos como los recursos disponibles varían según los agricultores y cambian todo el ciclo de vida del hogar agrícola. Algunos agricultores a veces dependen del trabajo no agrícola como su fuente principal de sustento, restringiendo su capacidad de invertir en medidas de conservación con gran intensidad de mano de obra. Por lo tanto, los agricultores de un mismo ambiente pueden tener diferentes objetivos y estrategias de sustento, de manera que responden de manera diferente ante una determinada tecnología.

El marco de adopción convencional simplifica aún más el análisis de adopción-decisión debido a su suposición implícita de una "autoridad" individual. Dentro del hogar agrícola, la capacidad de tomar decisiones con respecto al uso de recursos y tecnologías varía según la edad, el sexo y otras categorías. Las decisiones reales pueden depender de un complejo proceso de negociación entre los miembros de la familia. Más allá del hogar, los procesos del grupo y la capacidad de aprovecharlos pueden desempeñar una función crucial para las decisiones de adopción, en particular en las prácticas de conservación. Es más, las decisiones acerca de una nueva tecnología se impulsan con frecuencia mediante una intervención bajo la forma de un proyecto.

Un comportamiento diferente con respecto a la adopción puede ser tanto una función de diferentes oportunidades y limitaciones como de diferencias en las características o percepciones inherentes.

Como ya se dijo, tales intervenciones incorporan a los agricultores en un escenario mayor, en el cual los diversos actores sociales continúan sus estrategias personales e institucionales. Por tanto, los resultados en cuanto a las decisiones de adopción serán sumamente contingentes de la interacción entre estos actores, incluyendo factores tales como la creación de un sentido de obligación hacia un agente de extensión respetado, o el desarrollo de conflictos entre facciones contendientes dentro de una comunidad.

De esta manera, una perspectiva orientada al actor nos lleva a esperar una variedad de respuestas para la promoción de una tecnología agrícola, y no sólo la decisión específica de adoptarla o no. Las diferencias entre el ambiente en el cual se desarrolló la tecnología y el ambiente de la comunidad "seleccionada" impulsará a los agricultores a adaptar la tecnología en el proceso de su adopción. Las diferencias de las metas y circunstancias y de las estrategias de sobrevivencia de los agricultores en una determinada comunidad, así como la complejidad intrahogar, del grupo y las interacciones del proyecto y de la toma de decisiones darán lugar a una variedad de comportamientos de adopción-adaptación, que deben investigarse en sus propios términos y no ser prejuzgados rotulándolos como de "adopción deficiente" o "no adopción".

Adopción de Barreras Vivas en Contorno en Domang: Un Caso de Nueva Vizcaya, Filipinas

Domang es un pueblo con 87 viviendas en la provincia de Nueva Vizcaya al norte de Luzón, Filipinas. Abarca unas 200 ha, y tiene una densidad poblacional de 50 personas por Km2. El pueblo es Tierra Forestal Pública y fue talada comercialmente en los años cincuenta y sesenta. Un guardabosques local recomendó a la comunidad solicitar su inclusión en el Programa Integrado de Forestería Social del gobierno (PIFS), lo que les permitiría a los residentes recabar un Certificado de Administración de Contratos (CAC), un contrato condicional de 25 años de arrendamiento de la Tierra Forestal Pública que exige a los agricultores el establecimiento de medidas agroforestales para la conservación del suelo. Con el tiempo, Domang se convirtió en un sitio del proyecto de PIFS, y para 1986 se expidieron CAC para 179 ha a 64 residentes.

La actividad de extensión con PIFS empezó en 1986. Sin embargo, hasta 1990 –cuando el sitio se seleccionó como modelo– existía poca o ninguna adopción. La intervención incluyó altos niveles de financiamiento y de apoyo a la extensión que consistía en la visita frecuente de un enérgico y bastante comprometido agente de extensión que permanecía en el lugar hasta tres días por semana, y el pago a los agricultores de P6.00 (10 centavos) por cada metro de cerco establecido. La finca de un participante fue usada como campo de demostración y sitio de capacitación. Para 1991, la mayoría de los residentes había adoptado las barreras vivas en contorno. Después de esto, los proyectos PIFS no han vuelto a pagar a los agricultores por establecer cercos.

El proyecto recomendó usar Leucaena leucocephala y Gliricidia sepium como especies para la barrera. Los escasos suministros locales de materiales de siembra obligaron a los agricultores a acercarse a los de las tierras bajas para conseguir esquejes, pero encontraron resistencia porque los agricultores de las tierras bajas estaban usando sus reservas, bastante limitadas, como fuente de combustible y de postes para cercas. Además, les disgustaba el hecho de que los participantes de PIFS estuvieran usando los esquejes para construir cercos y recibiendo un incentivo monetario por establecerlos.

La disponibilidad limitada de material de siembra de las especies recomendadas indujo a los agricultores a buscar otras opciones. Adoptaron el Hibiscus tropical (Hibiscus rosasinensis) como la principal especie del cerco y, en menor grado, plátano. Hibiscus estaba disponible localmente porque comúnmente se le usa como planta ornamental. El uso del Hibiscus como especie para el cerco fue resultado de la experimentación de uno de los primeros adoptantes y del estímulo del agente de extensión de PIFS.

El sitio PIFS de Domang fue devuelto al gobierno local en 1993, después de lo cual la actividad de extensión prácticamente cesó. En 1996, sin embargo, había 78 hogares adoptantes, equivalentes al 90 por ciento de la población de Domang. Entre los no adoptantes estaban incluidos quienes rehusaron asociarse al proyecto desde el principio. Continuaron manteniéndose las barreras vivas, pero no hubo ninguna ampliación adicional. Los callejones se usaron para maíz, arroz de secano, y otras hortalizas comerciales y cultivos extensivos. Casi no existió difusión más allá del pueblo y donde hubo adopción no estuvo bien implementada debido a la comprensión deficiente de los principios y técnicas involucradas.

Por lo tanto, la adopción exitosa de barreras vivas en contorno en Domang ocurrió debido a una "compleja conjunción de personas y sucesos", que incluyó la dependencia de los CAC como seguridad de tenencia (después de un decenio o más de acosos y amenazas de desalojo), la asignación de un agente de extensión enérgico casi a tiempo completo durante un período concentrado y el pago de un subsidio para el establecimiento de las barreras. Esta combinación de circunstancias indujo la adopción rápida y generalizada dentro de la comunidad. La experimentación de los agricultores ayudó a resolver el problema de la escasez de los materiales de siembra escogidos, dando lugar a la adaptación exitosa de la tecnología recomendada. El impulso dado por estas circunstancias pareció ser suficiente para hacer que los agricultores estuvieran preparados para mantener las barreras, indicativo de una verdadera adopción. Por lo tanto, el programa de PIFS, considerado en términos generales como una intervención infructuosa, tuvo un impacto breve pero significativo en esta localidad.

Referencias

Biggs, S. D. 1990. A Multiple Source of Innovation Model of Agricultural Research and Technology Promotion. World Development. Vol. 18, pp. 1481-1499.

Biggs, S. D. y G. Smith. 1998. Beyond Methodologies: Coalition-Building for Participatory Technology Development. World Development. Vol. 26, pp. 239-248.

Cramb, R.A. 2000. Processes Affecting the Successful Adoption of New Technologies by Smallholders. En, Hacker, B. (ed.) Working with Farmers: The Key to the Adoption of Forage Technologies, pp. 11-22. Memorias ACIAR Nº 95. Canberra: Centro Australiano de Investigaciones Agrícolas Internacionales.

García, J. N. M. et al. 1996. Soil Conservation in an Upland Farming System in Nueva Vizcaya. Los Baños: Proyecto de Investigación de Secano SEARCA-UP.

Sumberg, J. y C. Okali. 1997. Farmers' Experiments: Creating Local Knowledge. Boulder y Londres: Lynne Reinner.

Colaboración de:
Rob Cramb
Correo electrónico: r.cramb@uq.edu.au

Investigación y Desarrollo Participativo para la Agricultura y el Manejo Sostenible de Recursos Naturales: Libro de Consulta

 







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