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En el mundo en desarrollo, los agricultores de escasos recursos (cerca de 1,4 mil millones de personas) ubicados en ambientes deteriorados, propensos a riesgos, permanecen al margen de la moderna tecnología agrícola. En general, los agricultores de escasos recursos ganaron muy poco con la Revolución Verde debido a que las nuevas tecnologías no fueron de escala neutral. Los agricultores con las tierras más grandes y mejor dotadas ganaron más, mientras que los agricultores con menos recursos con frecuencia perdieron y las disparidades de ingresos a menudo se acentuaron. Aunque estudios posteriores han revelado que la propagación de variedades de alto rendimiento entre los pequeños agricultores ocurrió en áreas de la Revolución Verde que tenían acceso al riego y a productos agroquímicos subsidiados, las inequidades permanecieron. Definitivamente, la seguridad alimentaria en el mundo en desarrollo necesita incrementarse, especialmente en las zonas marginales donde se concentra la mayor parte de personas pobres. Si se quiere beneficiar más directamente a los pobres, debe desarrollarse un nuevo enfoque de Manejo de Recursos Naturales (MRN) y simultáneamente encarar los siguientes objetivos:
La estrategia de MRN debe ser aplicada en las condiciones sumamente heterogéneas y diversas en las que viven los pequeños agricultores, debe ser sostenible desde el punto de vista ambiental y basarse en el uso de los recursos locales y el conocimiento autóctono (Cuadro 1). El énfasis debe estar en mejorar los sistemas agrícolas en su totalidad, tanto en el campo como a nivel de cuenca, en vez de mejorar el rendimiento de cultivos específicos. La generación tecnológica debe ser un proceso orientado por la demanda, lo que significa que las prioridades de la investigación deben basarse en las necesidades socioeconómicas y las circunstancias ambientales de los agricultores de escasos recursos. Cuadro 1. Requisitos Tecnológicos de los Agricultores de Escasos Recursos
Para beneficiar a los pobres rurales, la investigación y el desarrollo agrícola deben operar sobre la base de un enfoque "de abajo hacia arriba", usando y aprovechando los recursos ya disponibles: los habitantes locales, su conocimiento y sus recursos naturales. También debe considerar seriamente, mediante el enfoque participativo, las necesidades, aspiraciones y circunstancias de los pequeños agricultores. Una estrategia relevante de MRN requiere usar principios agroecológicos generales y acondicionar las tecnologías agrícolas a las necesidades y circunstancias locales. Donde el modelo convencional de transferencia de tecnología se derrumba, es donde deben adoptarse y adaptarse los nuevos sistemas de manejo de un sitio específico a las condiciones agrícolas sumamente variables y diversas de la finca. Los principios agroecológicos tienen aplicación universal pero las formas tecnológicas mediante las cuales esos principios se tornan operativos dependen de las condiciones ambientales y socioeconómicas predominantes del grupo de agricultores objetivo. Construyendo el Conocimiento TradicionalUn punto de partida lógico en el desarrollo de nuevos enfoques de desarrollo agrícola a favor de los pobres son los mismos sistemas que los agricultores tradicionales han desarrollado y/o heredado a lo largo de los siglos. Tales complejos sistemas agrícolas, adaptados a las condiciones locales, les han servido a los pequeños agricultores para administrar sosteniblemente medioambientes severos y para satisfacer sus necesidades de subsistencia, sin depender de mecanización, fertilizantes químicos, plaguicidas u otras tecnologías de la ciencia agrícola moderna. Aunque muchos de estos sistemas se han derrumbado o desaparecido en muchas partes del tercer mundo, la porfiada persistencia de millones de hectáreas bajo agricultura tradicional en forma de campos elevados, terrazas, cultivos múltiples, sistemas agroforestales, etc., son prueba viviente de una exitosa estrategia agrícola autóctona y encierra un homenaje a la creatividad de los pequeños agricultores en todo el mundo en desarrollo. El conjunto de prácticas tradicionales de manejo de cultivos usado por muchos agricultores de escasos recursos representa un rico recurso para los trabajadores modernos que buscan crear nuevos agroecosistemas bien adaptados a determinadas circunstancias agroecológicas y socioeconómicas locales. Los agricultores usan una diversidad de técnicas, muchas de ellas muy bien adecuadas a las condiciones locales y que pueden conducir a la conservación y regeneración de los recursos naturales, como sucede con las prácticas autóctonas de control de agua y suelos en África. Las técnicas tienden a ser intensivas en conocimiento en lugar de ser intensivas en insumos, pero obviamente no todas son eficaces o aplicables, por consiguiente puede ser necesario hacer modificaciones y adaptaciones. El reto es mantener los fundamentos de tales modificaciones arraigados en el análisis y conocimiento de los agricultores.
La Agroecología Como Base Científica Fundamental para el MRNLa agroecología es una ciencia que proporciona normas para comprender la naturaleza de los agroecosistemas y los principios por los cuales funcionan. La agroecología proporciona, igualmente, los principios ecológicos básicos para el estudio, diseño y manejo de los agroecosistemas tanto productivos como de conservación de los recursos naturales, y que sean al mismo tiempo culturalmente sensibles, socialmente justos y económicamente viables. En vez de centrarse en un componente particular del agroecosistema, la agroecología recalca la interrelación de todos los componentes del agroecosistema y la dinámica compleja de los procesos ecológicos, lo que incluye a los elementos ambientales y humanos. La agroecología saca el mayor provecho de los procesos naturales y de las interacciones beneficiosas en la finca con el fin de reducir el uso de insumos no agrícolas y mejorar la eficiencia de los sistemas de explotación agrícola. Las tecnologías recalcadas tienden a mejorar la biodiversidad funcional de los agroecosistemas así como la conservación de los recursos existentes en la finca. Las tecnologías promovidas, tales como cultivos de cobertura, abonos verdes, cultivos intercalados, agrosilvicultura y las mezclas de cultivos y ganadería, son multifuncionales en la medida que su adopción generalmente significa cambios favorables en diversos componentes de los sistemas de explotación agrícola al mismo tiempo.
Aplicación de la Agroecología para Mejorar la Productividad de los Pequeños Sistemas AgrícolasDesde principios de los años ochenta, las organizaciones no gubernamentales (ONGs) del mundo en desarrollo han promovido cientos de proyectos basados en la agroecología, que incorporan elementos tanto del conocimiento tradicional como de la ciencia agrícola moderna. Una variedad de proyectos existe, destacando los de conservación de recursos tanto como los de sistemas altamente productivos, vale decir, cultivos múltiples, agrosilvicultura, integración de cultivos y ganadería, etc. Tales enfoques alternativos pueden describirse como tecnologías de bajos insumos, pero esta designación se refiere a los insumos externos requeridos. La cantidad de trabajo, habilidades y gestión que se requieren como insumos para labrar la tierra y otros factores de producción es también sustancial. Así, en lugar de poner énfasis en lo que no se está utilizando, es mejor concentrarse en lo que es realmente importante para aumentar la producción alimentaria, el trabajo, el conocimiento y el manejo. El análisis de docenas de ONGs que lideran proyectos agroecológicos muestra convincentemente que los sistemas agroecológicos no se limitan a producir bajos resultados, como afirman algunos críticos. Incrementos de 50 a 100% en la producción son bastante comunes con muchos métodos alternativos de producción. En algunos de estos sistemas, los rendimientos para los cultivos de los cuales los pobres dependen más –arroz, fríjol, maíz, yuca, papa, cebada– han sido aumentados varias veces, confiando más en el trabajo y el conocimiento tecnológico que en los costosos insumos adquiridos y aprovechando los procesos de intensificación y la sinergia. Más allá de los rendimientos, las intervenciones agroecológicas incrementan significativamente la producción total mediante la diversificación de los sistemas agrícolas, tales como la crianza de peces en arrozales, cultivos combinados con árboles, o añadiendo caprinos o aves de corral a las operaciones domésticas. Los enfoques agroecológicos aumentaron la estabilidad de la producción como queda reflejado en los menores coeficientes de variación en el rendimiento de los cultivos con mejor suelo y control de agua.
Adopción de las Innovaciones AgroecológicasEn África, Asia y América Latina, hay muchas ONGs involucradas en promover iniciativas agroecológicas que han demostrado una repercusión positiva sobre los medios de vida de las pequeñas comunidades agrícolas en diversos países. El éxito depende del uso de una variedad de mejoras agroecológicas que además de la diversificación agrícola propician un mejor uso de los recursos locales, enfatizando además en el perfeccionamiento del capital humano y en el empoderamiento de la comunidad mediante la capacitación y métodos participativos así como a través de un mejor acceso a los mercados y actividades generadoras de crédito e ingresos. Los analistas señalan los siguientes factores como base del éxito de las mejoras agroecológicas:
En muchos casos, los agricultores que adoptaron los modelos agroecológicos lograron niveles significativos de seguridad alimentaria y conservación de recursos naturales. Dados los beneficios y las ventajas de tales iniciativas, surgen dos preguntas básicas: (1) por qué estos beneficios no se han difundido más ampliamente; y (2) cómo la adopción de estas iniciativas puede posibilitar un mayor impacto. Obviamente, las intenciones tecnológicas o ecológicas no son suficientes para difundir la agroecología. Hay muchos factores que limitan la puesta en práctica de las iniciativas de agricultura sostenible (Cuadro 2). Cuadro 2. Limitaciones Principales para Implementar Alianzas Estratégicas en Agricultura Sostenible
Deben hacerse cambios importantes en las políticas, instituciones y programas de investigación y desarrollo para asegurarse que la adopción de las opciones agroecológicas se hagan de manera equitativa y ampliamente accesible y sean multiplicadas para que pueda realizarse un beneficio pleno para la seguridad alimentaria sostenible. Ello requiere:
Un factor importante que limita la propagación de las innovaciones agroecológicas es que, en general, las ONGs que promueven tales iniciativas no han analizado o sistematizado los principios que determinaron el nivel del éxito de las iniciativas locales, ni han podido validar estrategias específicas para el incremento de tales iniciativas. Por consiguiente, un punto de partida debe ser la comprensión de las condiciones agroecológicas y socioeconómicas bajo las cuales fueron adoptadas y ejecutadas dichas opciones en el ámbito local. Tal información puede arrojar luz acerca de las limitaciones y oportunidades que los agricultores tienen probabilidades de enfrentar a nivel regional. Un enfoque inexplorado consiste en proporcionar ingredientes metodológicos o técnicos adicionales a los casos existentes que han alcanzado un cierto nivel de éxito. Ciertamente, en cada país hay factores restrictivos, como la falta de mercados y la carencia de políticas agrarias y tecnologías apropiadas que limitan la expansión de la cobertura. Por otro lado, existen oportunidades para dicha expansión, incluida la sistematización y aplicación de los enfoques que han tenido éxito. Por lo tanto, las estrategias de expansión deben aprovechar los mecanismos conducentes a la propagación del conocimiento y las técnicas, como:
La expectativa principal de un proceso de adopción a gran escala es que debe ampliar la cobertura geográfica de las instituciones participantes y sus proyectos agroecológicos y permitir, a la vez, una evaluación del impacto de las estrategias empleadas. Una meta clave de investigación debe ser que la metodología usada permita hacer un análisis comparativo de las experiencias aprendidas, extrayendo los principios que puedan aplicarse en el incremento de otras iniciativas locales existentes, ilustrando así, otros procesos de desarrollo.
Probabilidades y PerspectivasNo hay duda de que los pequeños agricultores ubicados en ambientes marginales del mundo en desarrollo pueden producir gran parte de los alimentos que requieren. Las pruebas son definitivas: nuevos enfoques y tecnologías desarrolladas por los agricultores, las ONGs y algunos gobiernos locales alrededor del mundo vienen haciendo una contribución eficaz a la seguridad alimentaria en el hogar, y en el ámbito nacional y regional. Una variedad de enfoques agroecológicos y participativos en muchos países muestran resultados muy positivos aún bajo condiciones adversas. Tales potenciales incluyen: incremento de un 50 a 200% en los rendimientos de los cereales, mayor estabilidad de la producción mediante la diversificación, mejoramiento de los regímenes alimentarios y de los ingresos, contribución a la seguridad alimentaria nacional y aun a las exportaciones y conservación de los recursos naturales y la agrobiodiversidad. El que se llegue a liberar el potencial y la propagación de estos millares de innovaciones agroecológicas locales depende de diversos factores y acciones.
El reto máximo es aumentar la inversión y la investigación en la agroecología y expandir la cobertura de los proyectos que ya han resultado eficaces para miles de otros agricultores. Esto generará una repercusión significativa sobre los ingresos, la seguridad alimentaria y el bienestar ambiental de la población en todo el mundo, especialmente para los millones de agricultores pobres que todavía permanecen al margen de la tecnología agrícola moderna.
ReferenciasAltieri, M.A. y C.I. Nicholls. 2004. Biodiversity and Pest Management in Agroecosystems. Haworth Press, Nueva York. Altieri, M.A. 2002. Agroecology: The Science of Natural Resource Management for Poor Farmers in Marginal Environments. Agricultura, Ecosistemas y Medioambiente 93: 1-24. Altieri, M.A. y C.I. Nicholls. 2003. Soil Fertility Management and Insect Pests: Harmonizing Soil and Plant Health in Agroecosystems. Soil and Tillage Research 72: 203-211. Gliessman, S.R. 1998. Agroecology: Ecological Process in Sustainable Agriculture. Ann Arbor Press, Michigan. Holt-Gimenez, E. 2001. Measuring Farms Agroecological Resistance to Hurricane Mitch. LEISA 17: 18-20. IIRR. 2000. Going to Scale: Can We Bring More Benefits to More People More Quickly? Instituto Internacional de Reconstrucción Rural. Cavite, Filipinas. Lappe, F.M., J. Collins y P. Rosset. 1998. World Hunger: Twelve Myths. Grove Press, Nueva York. Magdoff, F. y H. van Es. 2000. Building Soils for Better Crops. Red de Agricultura Sostenible. Beltsville, Maryland. 230p. Netting, R.McC. 1993. Smallholders, Householders. Prensa Universitaria de Stanford. Stanford, California. Pretty, J. y R. Hine. 2000. Feeding the World with Sustainable Agriculture: A Summary of New Evidence. Informe final del proyecto de investigación "SAFE-world". Universidad de Essex, Colchester, Inglaterra. Uphoff, N. (ed). 2002. Agroecological Innovations: Increasing Food Production with Participatory Development. Earthscan, Londres. Zhu, Y., H. Fen, Y. Wang, Y. Li, J. Chen, L. Hu y C.C. Mundt. 2000. Genetic Diversity and Disease Control in Rice. Nature 406: 718-772. Colaboración de:
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