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Identificación: 85047
Creado: 2005-07-18 14:52
Modificado: 2007-03-25 18:06
Refreshed: 2010-02-04 06:21

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5. Una Base Agroecológica para el Manejo de Recursos Naturales por los Agricultores Pobres de Tierras Frágiles
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Miguel A. Altieri

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En el mundo en desarrollo, los agricultores de escasos recursos (cerca de 1,4 mil millones de personas) ubicados en ambientes deteriorados, propensos a riesgos, permanecen al margen de la moderna tecnología agrícola. En general, los agricultores de escasos recursos ganaron muy poco con la Revolución Verde debido a que las nuevas tecnologías no fueron de escala neutral. Los agricultores con las tierras más grandes y mejor dotadas ganaron más, mientras que los agricultores con menos recursos con frecuencia perdieron y las disparidades de ingresos a menudo se acentuaron. Aunque estudios posteriores han revelado que la propagación de variedades de alto rendimiento entre los pequeños agricultores ocurrió en áreas de la Revolución Verde que tenían acceso al riego y a productos agroquímicos subsidiados, las inequidades permanecieron.

Definitivamente, la seguridad alimentaria en el mundo en desarrollo necesita incrementarse, especialmente en las zonas marginales donde se concentra la mayor parte de personas pobres. Si se quiere beneficiar más directamente a los pobres, debe desarrollarse un nuevo enfoque de Manejo de Recursos Naturales (MRN) y simultáneamente encarar los siguientes objetivos:

  • alivio de la pobreza

  • seguridad y autosuficiencia alimentaria

  • manejo ecológico de los recursos productivos

  • empoderamiento de las comunidades rurales

  • establecimiento de políticas de apoyo

La estrategia de MRN debe ser aplicada en las condiciones sumamente heterogéneas y diversas en las que viven los pequeños agricultores, debe ser sostenible desde el punto de vista ambiental y basarse en el uso de los recursos locales y el conocimiento autóctono (Cuadro 1). El énfasis debe estar en mejorar los sistemas agrícolas en su totalidad, tanto en el campo como a nivel de cuenca, en vez de mejorar el rendimiento de cultivos específicos. La generación tecnológica debe ser un proceso orientado por la demanda, lo que significa que las prioridades de la investigación deben basarse en las necesidades socioeconómicas y las circunstancias ambientales de los agricultores de escasos recursos.

Cuadro 1. Requisitos Tecnológicos de los Agricultores de Escasos Recursos

Características de Innovación Importantes para los Agricultores Pobres

Criterios para el Desarrollo de Tecnología para los Agricultores Pobres

Ahorro de insumos y reducción de costos

Basado en el conocimiento o análisis autóctono

Reducción de riesgos

Económicamente viable, accesible y basado en los recursos locales

Ampliación hacia tierras marginales y frágiles

Ecológicamente racional, socialmente y culturalmente sensible

Congruente con sistemas agrícolas campesinos

Renuente al riesgo, adaptado a las circunstancias de agricultores

Mejoramiento nutricional, de salud y del ambiente

Mejorar la productividad y estabilidad agrícola

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Para beneficiar a los pobres rurales, la investigación y el desarrollo agrícola deben operar sobre la base de un enfoque "de abajo hacia arriba", usando y aprovechando los recursos ya disponibles: los habitantes locales, su conocimiento y sus recursos naturales. También debe considerar seriamente, mediante el enfoque participativo, las necesidades, aspiraciones y circunstancias de los pequeños agricultores. Una estrategia relevante de MRN requiere usar principios agroecológicos generales y acondicionar las tecnologías agrícolas a las necesidades y circunstancias locales. Donde el modelo convencional de transferencia de tecnología se derrumba, es donde deben adoptarse y adaptarse los nuevos sistemas de manejo de un sitio específico a las condiciones agrícolas sumamente variables y diversas de la finca. Los principios agroecológicos tienen aplicación universal pero las formas tecnológicas mediante las cuales esos principios se tornan operativos dependen de las condiciones ambientales y socioeconómicas predominantes del grupo de agricultores objetivo.

Construyendo el Conocimiento Tradicional

Un punto de partida lógico en el desarrollo de nuevos enfoques de desarrollo agrícola a favor de los pobres son los mismos sistemas que los agricultores tradicionales han desarrollado y/o heredado a lo largo de los siglos. Tales complejos sistemas agrícolas, adaptados a las condiciones locales, les han servido a los pequeños agricultores para administrar sosteniblemente medioambientes severos y para satisfacer sus necesidades de subsistencia, sin depender de mecanización, fertilizantes químicos, plaguicidas u otras tecnologías de la ciencia agrícola moderna. Aunque muchos de estos sistemas se han derrumbado o desaparecido en muchas partes del tercer mundo, la porfiada persistencia de millones de hectáreas bajo agricultura tradicional en forma de campos elevados, terrazas, cultivos múltiples, sistemas agroforestales, etc., son prueba viviente de una exitosa estrategia agrícola autóctona y encierra un homenaje a la creatividad de los pequeños agricultores en todo el mundo en desarrollo.

El conjunto de prácticas tradicionales de manejo de cultivos usado por muchos agricultores de escasos recursos representa un rico recurso para los trabajadores modernos que buscan crear nuevos agroecosistemas bien adaptados a determinadas circunstancias agroecológicas y socioeconómicas locales. Los agricultores usan una diversidad de técnicas, muchas de ellas muy bien adecuadas a las condiciones locales y que pueden conducir a la conservación y regeneración de los recursos naturales, como sucede con las prácticas autóctonas de control de agua y suelos en África. Las técnicas tienden a ser intensivas en conocimiento en lugar de ser intensivas en insumos, pero obviamente no todas son eficaces o aplicables, por consiguiente puede ser necesario hacer modificaciones y adaptaciones. El reto es mantener los fundamentos de tales modificaciones arraigados en el análisis y conocimiento de los agricultores.

Abono Verde: Un Sistema Contemporáneo Basado en la Agricultura Tradicional

La agricultura de tala y quema o milpa es tal vez uno de los mejores ejemplos de una estrategia ecológica de manejo agrícola en los trópicos. Al mantener un mosaico de parcelas en cultivo y otros en barbecho, la milpa captura la esencia de los procesos naturales de regeneración del suelo característica de cualquier sucesión ecológica. Al entender la racionalidad de la milpa, un descubrimiento contemporáneo, el uso de abonos verdes ha proporcionado una vía ecológica para la intensificación de la milpa, en las áreas donde largos barbechos ya no son posibles debido al crecimiento de la población o la conversión de bosques a pasturas.

Las experiencias en Centroamérica demuestran que la producción de fréjol de terciopelo Mucuna (Mucuna pruriens) basado en sistemas de maíz es bastante estable, permitiendo niveles respetables de rendimiento (generalmente 2-4 T/ha) cada año. En particular, el sistema parece disminuir enormemente la tensión debida a la sequía porque la cama de cubierta vegetal dejada por la Mucuna ayuda a conservar el agua en el perfil del suelo. Con suficiente riego alrededor, los nutrientes se vuelven fácilmente disponibles, en buena sincronización con la absorción del cultivo principal. Además, el Mucuna suprime las malezas (con la notable excepción de una especie, la Rottboellia cochinchinensis), sea porque el fréjol de terciopelo les impide físicamente la germinación y el brote, o por sobrevivir mucho tiempo durante el ciclo del fréjol de terciopelo, o porque un enraizamiento de poca profundidad de las malezas en el punto de contacto entre los escombros de la cama y el suelo les hace más fácil el control. Los datos muestran que este sistema arraigado en el conocimiento de los agricultores, que incluye la rotación anual continua de fréjol de terciopelo y maíz, puede mantenerse al menos durante 15 años con un nivel razonablemente alto de productividad, sin ninguna disminución evidente en los recursos naturales.

La Agroecología Como Base Científica Fundamental para el MRN

La agroecología es una ciencia que proporciona normas para comprender la naturaleza de los agroecosistemas y los principios por los cuales funcionan. La agroecología proporciona, igualmente, los principios ecológicos básicos para el estudio, diseño y manejo de los agroecosistemas tanto productivos como de conservación de los recursos naturales, y que sean al mismo tiempo culturalmente sensibles, socialmente justos y económicamente viables. En vez de centrarse en un componente particular del agroecosistema, la agroecología recalca la interrelación de todos los componentes del agroecosistema y la dinámica compleja de los procesos ecológicos, lo que incluye a los elementos ambientales y humanos.

La agroecología saca el mayor provecho de los procesos naturales y de las interacciones beneficiosas en la finca con el fin de reducir el uso de insumos no agrícolas y mejorar la eficiencia de los sistemas de explotación agrícola. Las tecnologías recalcadas tienden a mejorar la biodiversidad funcional de los agroecosistemas así como la conservación de los recursos existentes en la finca. Las tecnologías promovidas, tales como cultivos de cobertura, abonos verdes, cultivos intercalados, agrosilvicultura y las mezclas de cultivos y ganadería, son multifuncionales en la medida que su adopción generalmente significa cambios favorables en diversos componentes de los sistemas de explotación agrícola al mismo tiempo.

Procesos del Agroecosistema Optimizados Mediante el uso de Tecnologías Agroecológicas

acumulación de sustancias orgánicas y ciclo nutricional

actividad biológica del suelo

mecanismos de control natural (supresión de enfermedades, biocontrol de insectos, interferencia de malezas)

conservación y regeneración de recursos (suelo, agua, germoplasma, etc.)

perfeccionamiento general de la agrobiodiversidad y sinergia entre los componentes

Áreas que Desafían la Aplicación de los Principios Agroecológicos

Emular a la Naturaleza
En el centro de la estrategia agroecológica subyace la idea de que un agroecosistema debe imitar el funcionamiento de los ecosistemas locales, exhibiendo así un estrecho ciclo nutricional, una compleja estructura y una biodiversidad mejorada. La expectativa es que tal agricultura imite, como sus modelos naturales, y pueda ser productiva, resistente a plagas y conservadora de nutrientes.

Mejorar la Productividad a Través de los Agroecosistemas Multiespecie
Muchos estudios agrícolas han revelado que los sistemas agrícolas complejos y multiespecie son más fiables en la producción y más sostenibles en cuanto a la conservación de recursos que los agroecosistemas simplificados. Se han reportado aumentos significativos de rendimiento en sistemas de cultivos diversos comparados con los monocultivos. Los rendimientos mejorados en los sistemas de cultivos diversos pueden ser resultado de una variedad de mecanismos, como un uso más eficaz de los recursos (luz, agua, nutrientes) o un reducido daño de plagas.

Suelos Saludables – Plantas Saludables
La capacidad de un cultivo para resistir o tolerar plagas está vinculado a las óptimas propiedades físicas, químicas y biológicas de los suelos, pues ahora se conoce que una comunidad diversa y activa de microorganismos del suelo contribuyen a la salud de la planta. Los suelos orgánicos ricos generalmente presentan complejos tejidos alimentarios y microorganismos benéficos que previenen la infección de organismos causantes de enfermedades.

Diseño de Sistemas de Cultivo Represivos de Plagas
Muchas investigaciones indican que el incremento de la diversidad de plantas en los agroecosistemas conduce a la reducción de los insectos herbívoros. Las especies de plagas de insectos abundan más en los monocultivos que en los sistemas de cultivos diversificados. Las enfermedades de la planta son también fáciles de regular mediante la diversificación debido a que las pruebas indican que la heterogeneidad genética reduce la vulnerabilidad de los monocultivos a las enfermedades.

Aplicación de la Agroecología para Mejorar la Productividad de los Pequeños Sistemas Agrícolas

Desde principios de los años ochenta, las organizaciones no gubernamentales (ONGs) del mundo en desarrollo han promovido cientos de proyectos basados en la agroecología, que incorporan elementos tanto del conocimiento tradicional como de la ciencia agrícola moderna. Una variedad de proyectos existe, destacando los de conservación de recursos tanto como los de sistemas altamente productivos, vale decir, cultivos múltiples, agrosilvicultura, integración de cultivos y ganadería, etc. Tales enfoques alternativos pueden describirse como tecnologías de bajos insumos, pero esta designación se refiere a los insumos externos requeridos. La cantidad de trabajo, habilidades y gestión que se requieren como insumos para labrar la tierra y otros factores de producción es también sustancial. Así, en lugar de poner énfasis en lo que no se está utilizando, es mejor concentrarse en lo que es realmente importante para aumentar la producción alimentaria, el trabajo, el conocimiento y el manejo.

El análisis de docenas de ONGs que lideran proyectos agroecológicos muestra convincentemente que los sistemas agroecológicos no se limitan a producir bajos resultados, como afirman algunos críticos. Incrementos de 50 a 100% en la producción son bastante comunes con muchos métodos alternativos de producción. En algunos de estos sistemas, los rendimientos para los cultivos de los cuales los pobres dependen más –arroz, fríjol, maíz, yuca, papa, cebada– han sido aumentados varias veces, confiando más en el trabajo y el conocimiento tecnológico que en los costosos insumos adquiridos y aprovechando los procesos de intensificación y la sinergia.

Más allá de los rendimientos, las intervenciones agroecológicas incrementan significativamente la producción total mediante la diversificación de los sistemas agrícolas, tales como la crianza de peces en arrozales, cultivos combinados con árboles, o añadiendo caprinos o aves de corral a las operaciones domésticas. Los enfoques agroecológicos aumentaron la estabilidad de la producción como queda reflejado en los menores coeficientes de variación en el rendimiento de los cultivos con mejor suelo y control de agua.

Un estudio reciente de 208 proyectos y/o iniciativas agroecológicas del mundo en desarrollo, documentó claramente los aumentos en la producción de alimentos ocurridos en unos 29 millones de hectáreas, con casi 9 millones de hogares beneficiados por la mayor diversidad y seguridad alimentaria. Las prácticas de agricultura sostenible promovidas produjeron incrementos de 50-100% en la producción de alimentos por hectárea (cerca de 1,71 T por año por hogar) en áreas de secano características de pequeños agricultores que viven en ambientes marginales; se trata de un área de cerca de 3,58 millones de hectáreas, cultivada por cerca de 4,42 millones de agricultores. Tales mejoras en el rendimiento constituyen un hito certero para lograr seguridad alimentaria entre los agricultores aislados de las principales instituciones agrícolas. (Pretty e Hine, 2000)

Adopción de las Innovaciones Agroecológicas

En África, Asia y América Latina, hay muchas ONGs involucradas en promover iniciativas agroecológicas que han demostrado una repercusión positiva sobre los medios de vida de las pequeñas comunidades agrícolas en diversos países. El éxito depende del uso de una variedad de mejoras agroecológicas que además de la diversificación agrícola propician un mejor uso de los recursos locales, enfatizando además en el perfeccionamiento del capital humano y en el empoderamiento de la comunidad mediante la capacitación y métodos participativos así como a través de un mejor acceso a los mercados y actividades generadoras de crédito e ingresos. Los analistas señalan los siguientes factores como base del éxito de las mejoras agroecológicas:

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  • tecnología apropiada adaptada por la experimentación de los agricultores

  • aprendizaje social y enfoque participativo

  • buenos nexos entre los agricultores y agencias externas, junto con la existencia de alianzas estratégicas de trabajo entre las agencias

  • presencia del capital social a nivel local

En muchos casos, los agricultores que adoptaron los modelos agroecológicos lograron niveles significativos de seguridad alimentaria y conservación de recursos naturales. Dados los beneficios y las ventajas de tales iniciativas, surgen dos preguntas básicas: (1) por qué estos beneficios no se han difundido más ampliamente; y (2) cómo la adopción de estas iniciativas puede posibilitar un mayor impacto.

Obviamente, las intenciones tecnológicas o ecológicas no son suficientes para difundir la agroecología. Hay muchos factores que limitan la puesta en práctica de las iniciativas de agricultura sostenible (Cuadro 2).

Cuadro 2. Limitaciones Principales para Implementar Alianzas Estratégicas en Agricultura Sostenible

Políticas macroeconómicas e instituciones

Incentivos y subsidios a los plaguicidas

Políticas convencionales orientadas hacia la exportación y con énfasis en monocultivos

Falta de incentivos para las alianzas estratégicas institucionales

Presiones de las empresas agroquímicas

Poder político y económico ejercido contra el manejo integrado de plagas (MIP)

Prácticas de publicidad y ventas

Temas y preguntas de sostenibilidad sobre financiamiento/donantes

Falta de financiamiento, especialmente de apoyo a largo plazo

Falta de reconocimiento de los beneficios del MIP/agricultura sostenible

Necesidad de reducir la dependencia de los donantes y para desarrollo de apoyo local

Falta de información y extensión sobre los métodos alternativos innovadores

Débiles capacidades internas de las instituciones involucradas

Rigidez institucional entre algunos colaboradores

Falta de experiencia en agroecología y métodos participativos

Problemas sociales y de salud a veces descuidados

Falta de comunicación y aptitudes de cooperación (entre algunos grupos)

Deben hacerse cambios importantes en las políticas, instituciones y programas de investigación y desarrollo para asegurarse que la adopción de las opciones agroecológicas se hagan de manera equitativa y ampliamente accesible y sean multiplicadas para que pueda realizarse un beneficio pleno para la seguridad alimentaria sostenible. Ello requiere:

  • cambios en las políticas para detener los subsidios de las tecnologías convencionales y para prestar apoyo a los enfoques agroecológicos

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  • oportunidades apropiadas para un mercado equitativo, incluyendo el acceso e información de mercados para los pequeños agricultores

  • seguridad en los procesos de tenencia y descentralización progresiva

  • mayores inversiones públicas en métodos agroecológicos-participativos

Un factor importante que limita la propagación de las innovaciones agroecológicas es que, en general, las ONGs que promueven tales iniciativas no han analizado o sistematizado los principios que determinaron el nivel del éxito de las iniciativas locales, ni han podido validar estrategias específicas para el incremento de tales iniciativas. Por consiguiente, un punto de partida debe ser la comprensión de las condiciones agroecológicas y socioeconómicas bajo las cuales fueron adoptadas y ejecutadas dichas opciones en el ámbito local. Tal información puede arrojar luz acerca de las limitaciones y oportunidades que los agricultores tienen probabilidades de enfrentar a nivel regional.

Un enfoque inexplorado consiste en proporcionar ingredientes metodológicos o técnicos adicionales a los casos existentes que han alcanzado un cierto nivel de éxito. Ciertamente, en cada país hay factores restrictivos, como la falta de mercados y la carencia de políticas agrarias y tecnologías apropiadas que limitan la expansión de la cobertura. Por otro lado, existen oportunidades para dicha expansión, incluida la sistematización y aplicación de los enfoques que han tenido éxito. Por lo tanto, las estrategias de expansión deben aprovechar los mecanismos conducentes a la propagación del conocimiento y las técnicas, como:

  • fortalecimiento de las organizaciones mediante canales alternativos de mercadeo

  • desarrollo de métodos para el rescate/recolección/evaluación de las tecnologías agroecológicas promisorias generadas por agricultores experimentadores, haciéndolas conocidas a otros agricultores para su amplia adopción

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  • capacitación en agroecología a las agencias gubernamentales de investigación y extensión para que estas organizaciones incluyan principios agroecológicos en sus programas de extensión

  • desarrollo de vínculos de trabajo entre ONGs, organizaciones gubernamentales y de agricultores para la difusión de sistemas exitosos de producción agroecológica que recalquen el manejo de la biodiversidad y el uso racional de los recursos naturales

La expectativa principal de un proceso de adopción a gran escala es que debe ampliar la cobertura geográfica de las instituciones participantes y sus proyectos agroecológicos y permitir, a la vez, una evaluación del impacto de las estrategias empleadas. Una meta clave de investigación debe ser que la metodología usada permita hacer un análisis comparativo de las experiencias aprendidas, extrayendo los principios que puedan aplicarse en el incremento de otras iniciativas locales existentes, ilustrando así, otros procesos de desarrollo.

Tras una encuesta mundial sobre iniciativas de agricultura sostenible los analistas llegaron a la conclusión de que si ésta es transmitida a un gran número de agricultores y comunidades, la atención futura debe concentrarse en:

asegurar que el ambiente de política la permita en lugar de inhabilitarla

invertir en infraestructura para mercados, transporte y comunicaciones

asegurar el apoyo de las dependencias gubernamentales, en particular, para las iniciativas locales de agricultura sostenible

desarrollar capital social dentro de las comunidades rurales y entre los organismos externos

Fuente: Pretty e Hine, 2000

Probabilidades y Perspectivas

No hay duda de que los pequeños agricultores ubicados en ambientes marginales del mundo en desarrollo pueden producir gran parte de los alimentos que requieren. Las pruebas son definitivas: nuevos enfoques y tecnologías desarrolladas por los agricultores, las ONGs y algunos gobiernos locales alrededor del mundo vienen haciendo una contribución eficaz a la seguridad alimentaria en el hogar, y en el ámbito nacional y regional. Una variedad de enfoques agroecológicos y participativos en muchos países muestran resultados muy positivos aún bajo condiciones adversas. Tales potenciales incluyen: incremento de un 50 a 200% en los rendimientos de los cereales, mayor estabilidad de la producción mediante la diversificación, mejoramiento de los regímenes alimentarios y de los ingresos, contribución a la seguridad alimentaria nacional y aun a las exportaciones y conservación de los recursos naturales y la agrobiodiversidad. El que se llegue a liberar el potencial y la propagación de estos millares de innovaciones agroecológicas locales depende de diversos factores y acciones.

  1. Las estrategias propuestas de MRN tienen que tener deliberadamente al pobre como objetivo y no dirigirse tan sólo a incrementar la producción y conservar los recursos naturales, sino también a crear empleo, dar acceso a insumos y a los mercados de bienes de capital. Las nuevas estrategias deben centrarse en la facilitación del aprendizaje de los agricultores para que se conviertan en expertos en MRN y en captar las oportunidades en sus diversos entornos.

  2. Los investigadores y los profesionales de desarrollo rural necesitan traducir los principios ecológicos generales y los conceptos de manejo de recursos naturales al asesoramiento práctico directamente pertinente para las necesidades y las circunstancias de los pequeños agricultores. El nuevo programa tecnológico a favor de los pobres debe incorporar perspectivas agroecológicas. Será esencial poner énfasis en las tecnologías de conservación de los recursos, que usan el trabajo eficientemente, y en los sistemas agrícolas diversificados basados en los procesos naturales del ecosistema. Esto implica una clara comprensión de la relación entre la biodiversidad y la función del agroecosistema y la identificación de prácticas de manejo y diseños que mejorarán el modo correcto de biodiversidad lo que a su vez contribuirá al mantenimiento y productividad de los agroecosistemas.

  3. Las soluciones tecnológicas necesitan estar en ubicaciones específicas y tener información intensiva en lugar de capital intensivo. Los múltiples ejemplos existentes de métodos tradicionales y conducidos por ONGs de manejo de recursos naturales brindan la oportunidad de explorar el potencial de combinar el conocimiento y las habilidades de los agricultores locales con los de los agentes externos para desarrollar y/o adaptar técnicas de cultivo apropiadas.

  4. Cualquier intento serio de desarrollar tecnologías agrícolas sostenibles debe tomar en consideración el conocimiento y las habilidades locales en el proceso de investigación. Particular importancia debe darse a la inclusión de los agricultores en la formulación del temario de investigaciones y a su participación activa en el proceso de innovación y difusión tecnológica. El énfasis debe ponerse en fortalecer la investigación y las capacidades de solución de problemas locales. La organización de los habitantes locales alrededor de los proyectos de MRN que hacen uso eficaz de las habilidades y conocimiento tradicional proporciona una pista de lanzamiento para el aprendizaje y la organización adicional, mejorando así las perspectivas para el empoderamiento de las comunidades y su desarrollo autosuficiente.

  5. Deben hacerse cambios importantes en las políticas, las instituciones y la investigación y el desarrollo para asegurarse la adopción de alternativas agroecológicas y su multiplicación de una manera equitativa y ampliamente accesible, para que pueda alcanzarse un beneficio total para la seguridad alimentaria sostenible. Deben desmantelarse los subsidios y los incentivos de política existentes para los enfoques químicos convencionales. También debe encararse el control institucional del sistema alimentario. El fortalecimiento de la capacidad institucional local y el acceso creciente de los agricultores a los servicios de apoyo que facilitan el uso de tecnologías será fundamental. Los gobiernos y las organizaciones públicas internacionales deben alentar y apoyar efectivamente las alianzas estratégicas entre las ONG, universidades y organizaciones locales de agricultores para ayudar y empoderar a los agricultores pobres para que logren seguridad alimentaria, generación de ingresos y conservación de sus recursos naturales.

  6. Existe también la necesidad de aumentar los ingresos rurales mediante intervenciones diferentes a las del mejoramiento de los rendimientos, tales como mercadeo complementario y actividades de procesamiento. Por consiguiente, también deben desarrollarse oportunidades equitativas de mercado, poniendo énfasis en el comercio justo y otros mecanismos que vinculen más directamente a los agricultores con los consumidores.

El reto máximo es aumentar la inversión y la investigación en la agroecología y expandir la cobertura de los proyectos que ya han resultado eficaces para miles de otros agricultores. Esto generará una repercusión significativa sobre los ingresos, la seguridad alimentaria y el bienestar ambiental de la población en todo el mundo, especialmente para los millones de agricultores pobres que todavía permanecen al margen de la tecnología agrícola moderna.

Elementos y Contribuciones de Una Estrategia Apropiada de MRN

Contribuye a una mayor preservación ambiental

Mejora la producción y seguridad alimentaria doméstica

Proporciona empleo agrícola y no agrícola

Provee de insumos locales y oportunidades de mercadeo

Promueve tecnologías multifuncionales de conservación de recursos

Enfoque participativo para la participación y fortalecimiento del poder de decisión de la comunidad

Alianzas estratégicas institucionales

Políticas eficaces y de apoyo

 

Referencias

Altieri, M.A. y C.I. Nicholls. 2004. Biodiversity and Pest Management in Agroecosystems. Haworth Press, Nueva York.

Altieri, M.A. 2002. Agroecology: The Science of Natural Resource Management for Poor Farmers in Marginal Environments. Agricultura, Ecosistemas y Medioambiente 93: 1-24.

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Netting, R.McC. 1993. Smallholders, Householders. Prensa Universitaria de Stanford. Stanford, California.

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Uphoff, N. (ed). 2002. Agroecological Innovations: Increasing Food Production with Participatory Development. Earthscan, Londres.

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Colaboración de:
Miguel A. Altieri
Correo electrónico: agroeco3@nature.berkeley.edu

Investigación y Desarrollo Participativo para la Agricultura y el Manejo Sostenible de Recursos Naturales: Libro de Consulta







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